Una ventana a la eficiencia energética y al confort

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Si queremos conseguir un alto nivel de eficiencia energética en una vivienda, hay un aspecto fundamental que hemos de tener en cuenta: las ventanas. Alrededor de un 25% del gasto de calefacción se debe a pérdidas de calor o frío por las ventanas, que constituyen el punto más débil de la envolvente de un edificio.

Por ello, en edificación pasiva es necesario, ya desde el inicio del proyecto, en la fase de diseño arquitectónico, estudiar su ubicación más apropiada, y, posteriormente, en la fase de construcción, instalar ventanas de alta calidad y hacerlo de forma correcta.

House Habitat concede a las ventanas la importancia que merecen y por eso utiliza las de mayor calidad y prestaciones relacionadas con el ahorro de energía y el confort. Normalmente nuestras viviendas incorporan ventanas de madera laminada de doble o triple vidrio, aunque a veces el cliente se decanta por las de aluminio. En ambos casos contamos con soluciones eficaces para nuestro concepto de construcción biopasiva.

Ventana de madera laminada de Carinbisa

Como prescriptores del uso de madera para construcción, no vamos a descubrir ahora las numerosas ventajas de este material natural, renovable, reciclable, sostenible, que aporta confort, además de unas incuestionables cualidades estéticas. Su gran durabilidad es otro factor destacado a considerar. También hay que reseñar que la madera es el material que menor consumo de energía requiere durante su proceso de transformación.

Las ventanas de Carinbisa, empresa proveedora de House Habitat, se fabrican con madera laminada de pino silvestre procedente de bosques sostenibles del centro y norte de Europa, con uniones  que permiten un aprovechamiento máximo de la materia prima. “Esta madera permite una mayor calidad de la ventana porque está libre de defectos en todas sus caras (nudos, fendas, bolsas de resina, etc.) De este modo la estabilidad del perfil es muy elevada, se evitan deformaciones en el producto final, y supone una garantía de que los productos de acabado (como los barnices al agua) tengan el mejor rendimiento posible“, explica Carlos Subias, Director de Calidad de Carinbisa, cuya sede central está situada en Binéfar (Huesca).

Aparte de los consabidos atributos de la madera como aislamiento térmico, hay que resaltar sus cualidades como el aislamiento acústico, en relación al bienestar de los habitantes. “En nuestras ventanas es de hasta 50 decibelios” añade. Incluso en cuestiones relacionadas con la salud, se cuidan detalles como “utilizar barnices al agua de última generación, que son transpirables y no contienen sustancias tóxicas“.

Edificio de 5 plantas en madera en Barcelona

En lo que se refiere a los estándares de eficiencia energética que exigen las casas pasivas, “la transmitancia térmica de nuestras ventanas oscila entre 0’8 y 1’5 w/m2ºC dependiendo del modelo, entre los que se encuentra la V92, que está certificada por el Passivhaus Institut“, añade.

House Habitat ha instalado ventanas de madera de Carinbisa en proyectos emblemáticos, que exigían -y en los que se han alcanzado- unos grandes resultados de eficiencia energética. Entre ellos la vivienda certificada Passivhaus de Castelldefels, que cuenta con ventanas de madera laminada con doble vidrio, ‘warm edge’ y control solar con cámara de argón. También fue la carpintería elegida para el edificio con estructura de madera de cinco plantas que levantamos en el distrito de Gracia en Barcelona. En el siguiente vídeo podéis ver cómo se instalaron.

 

El mantenimiento es muy sencillo, simplemente la limpieza y la aplicación periódica de un aceite renovador mantienen la carpintería como el primer día“, concluye Carlos Subias.

Ventana corredera K•LINE

Cuando el cliente prefiere las ventanas de aluminio, en K•LINE ofrecen soluciones óptimas para la arquitectura bioclimática de cara tanto a maximizar las ganancias solares como a permitir la estanqueidad al aire.

Gracias a la constante innovación a lo largo de 50 años, K•LINE ha conseguido concentrar el máximo aislamiento, luminosidad y diseño en el mínimo de material“, afirma Juan Carlos Castaño, Director General de K•LINE España, empresa perteneciente al Gruope Liébot y ubicada en Parets del Vallés (Barcelona).

Estas ventanas y correderas combinan lo mejor de la tecnología de aislamiento (rotura completa de puente térmico, doble o triple vidrio con aislamiento térmico reforzado, relleno de argón e intercalarios ‘warm edge’). “En aislamiento térmico podemos alcanzar hasta un 0,76 Uh con triple vidrio y 1,1 Uh con doble vidrio”.

De esta manera, las ventanas K•LINE cumplen con los requisitos de eficiencia energética en viviendas pasivas y de consumo de energía casi nulo. Como por ejemplo la casa biopasiva que construyó House Habitat en Tossa de Mar (Girona). Las podéis ver en el siguiente vídeo:

Las ventanas K•LINE, que destacan por su estética minimalista, contribuyen a conseguir un espacio interior más saludable y confortable para sus habitantes.  Están equipadas con vidrios que consiguen un nivel de confort sonoro de hasta 44 decibelios si es preciso. Además, “las propiedades naturales de aluminio lo convierten en un material sano y seguro, que no desprende polvo ni vapores o partículas nocivas, sin toxicidad alguna por contacto. Es un material idóneo para la preservación de la calidad del aire interior” concluye Juan Carlos Castaño.

Como decimos, las ventanas son un factor clave para la consecución de óptimos resultados de eficiencia energética. Además, influyen en el confort y la calidad de vida de los habitantes de una casa. Por eso en House Habitat estamos tranquilos con los productos que nos aportan tanto desde Carinbisa como desde K•LINE.

 

 

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